Uno de los grandes mitos de la
sexualidad es el tamaño del pene. El tamaño del pene ha tenido gran relevancia
a lo largo de la historia. Ha sido (y sigue siendo) un tema muy polémico. Al
igual que en las diferentes etnias se distinguen el color de los ojos, el color
de la piel, del cabello, la estatura… también se ha hecho distinciones del
tamaño del pene. El tamaño del pene representa la virilidad masculina por lo
que, cuanto más grande, más viril o más hombre se es. Esto ha sido así desde
siempre en la cultura occidental. La media española, según los datos del 2011,
oscila entre los 13.48cm y los 14.88cm (en erección). Estas cifras siguen
preocupando a muchos hombres y, por qué no decirlo, también a muchas mujeres.
Hay que tener en cuenta que un pene flácido “pequeño”, a la hora de ponerse en
erección, crece más que otro pene que en estado de flacidez tenga un mayor
tamaño. Es decir, cuanto más pequeño (en estado de flacidez) más crece, y
cuanto más grande (en estado de flacidez) menos crece.
Tenemos que recordar que las mujeres
también tenemos un equivalente al pene: el clítoris. Y, sin embargo, a éste
último no se le da la misma importancia que al pene en cuanto al tamaño. De
hecho, nos da igual que el clítoris sea más grande o más pequeño, que esté más
arriba o más abajo. Y, si pensamos con un poco de lógica, si el clítoris es el
homólogo femenino del pene masculino, tendría que representar una mayor
feminidad cuanto mayor sea su tamaño. Pero esto no es así, entre otras cosas,
por la represión de la sexualidad femenina a lo largo de la historia. Pero este
es otro tema.
Pero entonces, ¿por qué preocupa
tanto el tamaño? Médicos han afirmado que el tamaño sí que importa, sobre todo
para las mujeres que tienen “orgasmos vaginales” (cosa que, por cierto, es muy
dudosa). La vagina mide, en estado de reposo (es decir, sin excitación), entre
6cm y 8cm, dilatándose con la excitación. Las mujeres que tienen esos “orgasmos
vaginales” son aquellas que tienen el famosísimo Punto G (algo así como un pequeño
apéndice en forma de alubia que se encuentra a unos 3cm de la entrada de la
vagina y que si es estimulado adecuadamente puede llegar a provocar un orgasmo),
es decir, un 10% de las mujeres. Asique, por poco que mida un pene, se pueden
lograr esos orgasmos sin necesidad de un gran tamaño. Ahora bien, si hablamos
del grosos del pene, la cosa cambia. La vagina está dividida en 3/3, y solo el
primer 1/3 (el que comienza en la entrada de la vagina) tiene terminaciones
nerviosas. Por lo tanto, si ésta es la parte de la vagina que siente, cuanto
más grueso sea el pene, ésta zona más se va a dilatar y, por lo tanto, produce
más sensaciones. Pero da igual que el pene mida 10cm o 18cm (en erección) si en
esos 2/3 restantes de la vagina prácticamente no se siente, por lo que el largo
del pene, realmente, da un poco igual. Además de que la vagina se adapta al
tamaño del pene. Entonces, ¿en qué se basan estos médicos para afirmar tal cosa?
Resumidamente, se basan en unos estudios realizados a un número determinado de
mujeres (no superior a 400 mujeres) en donde ven que muchas de estas mujeres si
valoran el tamaño del pene en sus relaciones, pero no que el tamaño de éste
influya a la hora de lograr un orgasmo.
Recalco que siempre se hacen estos estudios respecto a relaciones heterosexuales y
teniendo siempre presente el coito vaginal, por lo que (bajo mi punto de
vista) no los considero estudios fiables, ya que no se contemplan otro tipo de
relaciones ni formas de expresión de la sexualidad, y tampoco sin tener en
cuenta otros factores como las caricias o el deseo.
En definitiva, el tamaño del pene es
y seguirá siendo una cuestión importante, sobre todo para los hombres, porque
es una seña de virilidad y, para muchos hombres y mujeres, no les sirve de
consuelo “el tamaño del pene no importa”. Si a un sujeto le importa el tamaño de su pene, entonces será importante. Si no, no se le dará excesiva importancia. Pero esto es algo que cada cual debe manejar como mejor sepa.
Para cualquier duda podéis dejar un comentario o escribirme al correo electrónico.
Paula Sánchez, Sexóloga
Un mito muy típico la verdad! interesante la entrada ;)
ResponderEliminarGracias! ;)
EliminarHay que ir desmintiendo algunas cosas que pueden hacer daño... trabajamos en ello en las clases que impartimos en los institutos de toda Asturias.
Hala... ya vengo yo aquí a ponerte la nota del equipo rosa. Si para las relaciones heterosexuales se le da cierto exceso de importancia... en las relaciones homosexuales suele pasar a ser un factor clave, yo lo considero simplemente una cuestión de imagen y excitación más visual que otra cosa. A ver, tampoco es que me vaya mucho por locales de pendoneo, ni tampoco lo hacía antes... pero bueno, la cuestión es que según mi experiencia, te lías con alguien y te va directamente a tantear lo que viene a ser todo el paquetazo a ver cómo andas de herramienta... por no hablar de los momentos "si te parece me aparto un poco del meadero para que le hagas una foto de recuerdo" que se dan cuando vas al baño (Entrar en uno cerrado: ERROR. Se presupone que vas a otra cosa como lo hagas). Y así unas cuantas lindezas más del mundo este tan bonito y underground.
ResponderEliminarTodo pura apariencia y malas lenguas. Un tamaño excesivo puede suponerte un gran problema en cuanto a funcionalidad... vale, sí, muy grande y muy mono, pero eso se lo vas a meter a tu santa madre. Es así y lo sabemos todos, pero por alguna razón, ese modelo de proporción directa entre tamaño y rendimiento sexual sigue presente en las conversaciones y la vida diaria... entiendo que una vagina puede expandirse más y llegar a adaptarse a ciertas tallas XXL, además de contar con lubricación natural y demás que más o menos ratifica el mito de cuanto más, mejor. Ahora vamos con nosotros, que no contamos con todas esas cosas y además añadimos el tema de que la dilatación lleva su tiempo... sabemos todo esto y seguimos pensando igual de cara a la galería. Me parece un hecho bastante peligroso y más de algún chavalete guiado por esas ideas preconcebidas podría hacerse bastante daño o incluso llegar a ponerse en un riesgo bastante serio. Ya se que es un tema que puede resultar difícil de tratar, pero me parece que no se le está dando la trascendencia que debería. Hace mucho de mi última clase de educación sexual, pero no recuerdo que este tema se tratase específicamente. ¿Ahora se hace?
Fran! Comparto lo que dices. Siempre tenemos que tener en cuenta que todo lo que se ha hablado de la sexualidad, bueno o malo, suele ser (y es raro el caso de que no sea así) desde una perspectiva heterosexual (una lástima porque la homosexualidad no es una minoría tan minoritaria, pero es así).
EliminarEn las clase de educación sexual que damos en Astursex, les pasamos un test de "mitos sexuales" y vamos discutiendo cada cuestión, siendo una de ellas la de "cuanto mayor sea el tamaño del pene, más placer se obtiene y mayor placer se proporciona a los demás". Obviamente, la cuestión es falsa, y entran aquí las explicaciones sobre la sensibilidad de la vagina, y los cuidados que hay que tener si se realiza un coito anal ya que, como tu dices, no es comparable la cuestión de la dilatación. Tratamos estas cuestiones de manera breve pero que queden suficientemente claras.
Muy buenoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarno se pero la verdad yo si le suelo dar un poco de importancia al clitoris ya q ahora estoy con uno q es muy pequeño y la verdad no lo logro encontrar es muy complicado asi q en sierta forma si se le da importacia a su tamaño... hablando de eso ya q se habla tanto de los orgasmos clitorianos me gustaria un post sobre como seria un estimulo adecuado clitoriano ya q es obvio q hay poses q no nos dejan en contacto con el clitoris... es mas a vece tampoc un contacto fisico... no se sugiero xD
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