lunes, 8 de julio de 2013

Infecciones o Enfermedades de Transmisión Genital (ITG's/ETG's)



Hola blogerxs!! Tras unas semanas de ausencia, vuelvo con una entrada a petición de una seguidora, Elena, que me ha hecho la petición a través del correo electrónico. Se trata de hablar de las ITG’s (Infecciones de Transmisión Genital). En sexología no nos gusta usar el término “Infecciones de Transmisión Sexual” porque al añadir a estas infecciones o enfermedades el adjetivo “sexual” lo que hacemos es considerar lo sexual (sea lo que sea) como algo de riesgo. Por eso enfatizamos con el adjetivo “genital”, ya que son enfermedades o infecciones que se transmiten expresamente a través de los genitales, y así no incluimos ni los besos, ni las caricias, ni las miradas, ni los abrazos, etc. en ese conjunto. Vamos a ver cuáles son estas infecciones y en qué consisten. Y, aunque no me gusta  hablar de los síntomas porque enseguida la gente se alarma, voy a comentarlos porque, al final, siempre se acaba buscando en la red y se puede caer en páginas que den información errónea.

Las ITG’s o ETG’s son aquellas enfermedades infeccionsas que, generalmente, se transmiten a través del contacto genital o buco-genital si no existe una protección adecuada. Hay alguna excepción que veremos. Algunas de estas infecciones o enfermedades son las siguientes:

  • CANDIDIASIS: Está causada por un hongo (Cándida Albicans). Hay que tener en cuenta que en las mujeres la Cándida forma parte de la flora vaginal, por lo que en muchas ocasiones en la mujer esta infeccion no es transmitida a través de las relaciones genitales, ya que determinados factores como una mayor acidez en el flujo vaginal, la toma de anticonceptivos o antibióticos, el embarazo, etc., pueden hacer que aparezcan los síntomas. En los hombres, al contrario de las mujeres, la transmisión genital es lo más frecuente. Se presenta como un enrojecimiento y edema de los labios menores que se puede extender hacia labios mayores, periné, pliegues inguinales e interglúteo, acompañado de “quemazón”. La misma afectación puede afectar a genitales externos masculinos. También en la zona bucal puede manifestarse como una lengua roja, lisa, brillante y dolorosa o como una afectación de las comisuras bucales en forma de placas triangulares, con escamas y fisuras en el centro o afectando a los labios, principalmente al inferior.
  • GONORREA: Está causada por una bacteria transmitida normalmente durante las relaciones genitales con penetración (vaginal, anal, bucogenital) y la mujer embarazada puede transmitirla al bebe durante el parto. Los síntomas pueden aparecer de 2 a 7 días después del contacto genital. Uno de los síntomas comunes en los hombres es la sensación de ardor al orinar o una secreción blanca, amarillenta o verdosa del pene que, por lo general, aparece entre 1 y 14 días después de contraer la infección. Algunas veces a los hombres con gonorrea les duelen los testículos o se les inflaman. La mayoría de las mujeres con gonorrea no tienen síntomas. Incluso cuando tienen síntomas, por lo general son  muy leves y se pueden confundir con los síntomas de una infección vaginal o de la vejiga. Entre los primeros síntomas en las mujeres se encuentran una sensación de dolor o ardor al orinar, aumento del flujo vaginal o hemorragia vaginal entre períodos. Los síntomas de infección rectal, tanto en hombres como en mujeres incluyen secreción, picazón anal, dolores, sangrado o dolor al defecar.
  • CLAMIDIASIS: Está causada por una bacteria (Chlamydia) también transmitida durante las relaciones genitales con penetración (vaginal, anal, bucogenital) y la mujer embarazada puede transmitirla durante el parto al bebe. La clamidia se conoce como una enfermedad "silenciosa" porque la mayoría de las personas infectadas no tiene síntomas. Si estos se manifiestan, es posible que lo hagan varias semanas después del contagio. En las mujeres, la bacteria infecta inicialmente el cuello uterino (la estructura que conecta la vagina o vía del parto con el útero o matriz) o la uretra (el conducto urinario). Algunas mujeres infectadas tienen flujo vaginal anormal o una sensación de ardor al orinar. Algunos hombres infectados presentan secreción del pene o una sensación de ardor al orinar. También puede ocurrir dolor e inflamación de uno o ambos testículos (conocida como "epididimitis"), aunque esto es menos común. La clamidia también puede infectar el recto en hombres y mujeres, ya sea a través de la penetración anal o posiblemente por la propagación de la bacteria desde el cuello uterino y la vagina. Aunque a menudo estas infecciones no presentan síntomas, pueden causar dolor en el recto, secreción o sangrado (conocida como "rectitis").
  • TRICOMONIASIS: Está causada por un parásito (Trichomona) y se transmite a través de las relaciones genitales con penetración y que, generalmente, causa una infección vaginal. Los síntomas pueden aparecer entre 3 y 28 días después de la infección. Alrededor del 70% de las personas infectadas no presentan signos ni síntomas. Cuando la tricomoniasis causa síntomas, pueden variar entre irritación leve e inflamación grave.  Los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Los hombres con tricomoniasis pueden sentir picazón o irritación dentro del pene, ardor después de orinar o eyacular, o pueden tener alguna secreción del pene. Las mujeres con tricomoniasis pueden notar picazón, ardor, enrojecimiento o dolor en los genitales, molestia al orinar, o una secreción clara con un olor inusual que puede ser transparente, blanca, amarillenta o verdosa. Tener tricomoniasis puede provocar molestias al tener relaciones sexuales.
  • HERPES GENITAL: Está causado por un virus que se transmite  por relaciones con penetración (anal, vaginal, bucogenital) y la mujer embaraza puede transmitirlo al bebe durante el parto. Los síntomas pueden aparecer entre 2 y 20 días después del contacto genital. La mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas o son tan leves que no los notan o los confunden con otra afección de la piel. Por lo tanto, la mayoría de personas infectadas por el VHS-2 no saben que tienen la infección. Cuando hay síntomas, usualmente se manifiestan con una o más ampollas en los genitales, el recto o la boca o a su alrededor. Las ampollas se abren y dejan llagas dolorosas que pueden tardar entre dos a cuatro semanas en curarse. A menudo, este síntoma se conoce como tener un "brote". La primera vez que una persona tenga un brote es posible que presente síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolores en el cuerpo e inflamación de glándulas.
  • CONDILOMA: Está causado por un virus denominado Virus del Papiloma Humano (VPH) que se transmite en relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal, bucogenital) y la mujer embaraza puede transmitirlo al bebe durante el parto. Los síntomas son las protuberancias de la piel, de color rojizo y con forma de coliflor por lo que crecen en conjunto. Producen picor y ardor en la zona genital y perianal.
  • HEPATITIS A, B, C, D: Se trata de la inflamación del hígado causada por un virus. Existen cuatro tipos principales de hepatitis víricas:

- Hepatitis A: Se transmite a través de vía oral, a partir de la ingesta o comida contaminada que ha estado en contacto con excreciones fecales portadoras del virus. También a través de prácticas sexuales en las que entren en contacto la boca y el ano.

- Hepatitis B: Se transmite a través de vía sexual, sanguínea y de madre a hijo/a. Se puede manifestar de forma diferente, crónica o asintomática.

- Hepatitis C: Se transmite a través de sangre y hemoderivados de personas infectadas. Existe un escaso riesgo de transmisión genital, y es mayor en penetración anal y las relaciones genitales durante la mentruación en caso de ser la mujer portadora.

- Hepatitis D: El virus de la Hepatitis D requiere del virus de la Hepatitis B para poder multiplicarse, es decir, sólo puede infectar a pacientes con Hepatitis B y agravar la enfermedad. Se transmite por vía genital y sanguínea. La transmisión de madres a hijo/a es poco frecuente.

  • CHANCRO BLANDO: Causada por una bacteria transmitida a través de relaciones genitales con penetración (anales, vaginales, bucogenitales). Esta infección es más frecuente de zonas tropicales como Brasil. Los primeros síntomas, como dolor de cabeza, fiebre y debilidad general, aparecen entre 2 y 15 días tras el contagio. Luego surgen pequeñas y dolorosas heridas con pus en los órganos genitales, que aumentan progresivamente de tamaño y profundidad. A continuación, aparecen otras lesiones en torno a las primeras. Dos semanas después del inicio de la enfermedad, puede aparecer un bulto doloroso y rojizo en la ingle, que puede dificultar el movimiento de la pierna al andar. En los hombres, las heridas aparecen en la cabeza del pene (grande). En la mujer surgen en la vagina o en el ano. Las heridas no siempre son visibles, pero provocan dolor en las relaciones sexuales.
  • SÍFILIS: Se trata de una infección crónica generalizada, causada por una bacteria que se transmite a través de relaciones genitales con penetración (anal, vaginal, bucogenital) con lesión sifilítica. También se transmite a través de sangre y la mujer embarazada puede transmitirla al feto durante el embarazo. Los síntomas tiene varias fases, por lo que en el siguiente enlace os dejo los síntomas de la sífilis.
  • LADILLAS: Son parásitos que se transmiten por contacto genital o por contacto indirecto (sábanas, toallas, ropa…). Generalmente se localizan en el vello púbico. Estos parásitos se adhieren a la piel y a las raíces del vello púbico, se multiplican y transmiten con facilidad. Los síntomas son picores en dicha zona.
  • VIH/SIDA: El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca al sistema inmunológico de las personas produciendo una importante disminución de su capacidad defensiva y dejando al organismo expuesto ante cualquier agente infeccioso. Las vías de transmisión del VIH son tres:

1. Vía sanguínea à compartiendo jeringuillas y otros instrumentos contaminados con sangre.

2. Vía sexual à en relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal o bucogenital) sin protección (preservativo) con una persona infectada.

3. Vía vertical à de madre portadora del virus a hijo/a a través del embarazo, parto o lactancia.

Los únicos fluidos que pueden transmitir el VIH en cantidad suficiente para infectar a otra persona son la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna.

El SIDA (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida) es producido por el VIH, es decir, ya no es el virus, sino la enfermedad desarrollada. La enfermedad tarda en desarrollarse unos 10 años, pero en cada persona es diferente. Los tratamientos actuales frenan la infección, es decir, la cronifican. Desde que una persona adquiere el VIH se dice que es portadora del virus del SIDA o seropositiva y, por tanto, capaz de transmitirlo. Existen las Unidades de ITG's o ETG's donde te hacen las pruebas para saber si se es portador/a de una ITG o ETG.

Como podéis comprobar, no siempre se puede contraer una infección o enfermedad de las llamadas ITG’s a través de relaciones genitales, sino que también hay otros medios de transmisión. ¿Qué podemos hacer para protegernos de estas infecciones? El único método que existe para no contraer ninguna de estas enfermedades a la hora de mantener relaciones sexual-genitales es el PRESERVATIVO, además de protegernos ante la posibilidad de un embarazo no deseado. Con una buena educación sexual de calidad podemos lograr que las personas con alguna infección de las anteriores o sus parejas puedan disfrutar plenamente de su sexualidad, pudiendo realizar cualquier tipo de práctica que deseen si se es consciente de qué hay que hacer y cómo lo hay que hacer, y saber de otras posibles alternativas (que las hay). Poco a poco lo iremos consiguiendo.



Y hasta aquí la entrada que pidió Elena. Espero haber respondido a sus expectativas y a las de todxs lxs demás. Cualquier duda ya sabéis! ;)

Paula Sánchez, Sexóloga

martes, 18 de junio de 2013

El Petting



Desde siempre se ha considerado a la penetración la cumbre de toda práctica sexual. No se concebía la idea de tener relaciones con una personas sin que se llegase a la penetración, ya que eran consideradas relaciones “incompletas”.  Ya en en S.XXI, otras prácticas, que no son la penetración, están cobrando un mayor protagonismo al no ser ya consideradas peversas o, para algunxs, pecaminosas. Y éstas son la clave. La penetración es de las pocas prácticas sexuales que conlleva, además de riesgo de embarazos no deseados, riesgo para contraer ITG’s (Infecciones de Transmisión Genital o lo que conmunmente se denominan Enfermedades de Transmisión Sexual, ETS’s). Entonces, ¿Qué pueden hacer los sujetos que no quieren exponerse a la posibilidad de estos riesgos por el motivo que sea? Tienen la posibilidad de practicar el petting.
El petting (anglicismo), también llamado magreo en España, o faje en México, consiste en cualquier práctica sexual exceptuando la penetración (ya sea anal o vaginal). Es decir, consiste en besos, caricias, masturbación, sexo oral, masajes… cualquier práctica, excepto cualquier tipo de penetración. El petting es una práctica muy común entre adolescentes, y aunque he dicho que sirve para no exponerse a ciertos riesgos, si los puede tener, aunque en menos porcentaje. A la hora de realizar sexo oral, por ejemplo, es necesario protegerse con un preservativo (bien en el pene si es una felación, bien en la vagina si se trata de un cunnilingus) si desconocemos si la persona con la que se está tiene algún tipo de infección. Tampoco es recomendable que, aunque no haya penetración, el semen o el líquido pre-seminal de un chico caiga cerca de la entrada vaginal, ya que el semen o líquido pre-seminal podría entrar en ella y haber posibilidad de producirse un embarazo, aunque se trata de casos raros, pero posibles!. Por último, aunque estemos segurxs de lo que vamos a realizar es el petting, no está demás disponer de preservativos a nuestro alcance, ya que es una práctica que produce muchísima tensión sexual y existe la posibilidad de que pueda llegar a apetecer llegar a la penetración. He encontrado tres claves para realizar petting de manera segura y satisfactoria, y que resumen estas últimas puntualizaciones que he dado:

  • Infecciones de transmisión genital. Algunas personas creen que el petting no tiene riesgo de contagio de infecciones de transmisión genital pero eso no siempre es cierto. Si el petting incluye sexo oral, sí puede haber contagio de infecciones. Por eso deben saber que para practicar sexo oral seguro es imprescindible el uso de condones.
  • Embarazo. Aunque el petting es una práctica que no incluye la penetración algunas veces sí podría llegar el semen al interior de la vagina incluso si el pene no entra en ella. Cuando hay eyaculación sin preservativo cerca de la vagina, parte del semen podría llegar a entrar en esta y, aunque son casos raros, la posibilidad de un embarazo es real. Es muy importante que los sujetos conozcan esta circunstancia para que eviten los embarazos no deseados con el uso de preservativos u otros anticonceptivos.
  • Contención. El petting puede llegar a ser una práctica de alto voltaje. El deseo sexual se desata y es difícil controlarse. Por eso, aunque el acuerdo previo sea que no exista penetración, hay veces que es difícil atenerse a ello. Es importante que ante tal posibilidad, se tengan medios anticonceptivos seguros y eficaces y se usen llegado el caso.

Para cualquier consulta estoy a vuestra disposición. Hasta pronto bloggerxs!

Paula Sánchez, Sexóloga

viernes, 14 de junio de 2013

Minorías Eróticas: La Escoptofilia



Hola bloggerxs!! Ya estoy aquí de nuevo! Si hace unos meses hablaba de el exhibicionismo, hoy me atrevo a hablar de la escoptofilia o, lo que es lo mismo, el voyeurismo.

Al hablar de escoptofilia, nos referimos específicamente al comportamiento de aquellos individuos para quienes la visión como espectáculo de ciertos hechos ha llegado a ser una necesidad sexual. Como ocurre en los casos de exhibicionismo, para algunos de los sujetos voyeuristas, dicho comportamiento es incluso el único medio con el que pueden realmente satisfacer su instinto sexual.  Pero hay que tener una cosa muy cara: muchísimos hombres se excitan a través de la vista viendo a una mujer desnuda o durante el coito, pero no por ello entran dentro de esta definición. Cada sujeto voyeurista es un sujeto sexuado y, como tal, posee sus propios matices y sus propias peculiaridades, por lo que no todos los escoptofílicos tienen los mismos gustos: a unos les gusta ver una mujer desnuda, otros necesitarán estímulos especiales como ver, por ejemplo, escenas zoofílicas u homosexuales, y un montón de etc… es infinita la lista que se puede hacer. Y en ciertas ocasiones, los mencionados estímulos pueden carecer de un matiz sexual concreto. Por ejemplo, hay hombres que pueden alcanzar el orgasmo solamente contemplando a un caballo desbocado. Otros prefieren una representación realista del acto con todo lujo de detalles. Los escoptofílicos que necesitan estímulos fuertes, no encuentran tan fácilmente como los demás la posibilidad de satisfacer sus deseos sexuales.

Seguramente, si algunx de nosotrxs se encontrase con su pareja en algún sitio un tanto privado y llegase alguien para mirarnos, nos molestaría. Nos encontramos aquí ante un conflicto: los que quieren mirar, y los que no quieren ser mirados. La escoptofilia es una peculiaridad tan respetable y legítima como el exhibicionismo, sadomasoquismo, o cualquier otra (que ya iremos viendo, pero poco a poco), aunque en muchos lugares siguen bajo el punto de vista de la psiquiatría (lamentablemente). Asique, a todos los voyeuristas, no os preocupéis, que mientras vosotros satisfacéis vuestros deseos sexuales mirando, otros lo hacen de otras maneras diferentes también igual de legítimas que la vuestra. Disfrutar de nuestra sexualidad es un derecho (aunque no aparezca en la Constitución) que tenemos todos ;).

La entrada ha sido cortita, pero espero que os haya gustado. Para cualquier consulta ya sabéis, a través del correo electrónico o a través de las redes sociales, en las que cada día somos más, y os doy las gracias por ello!


FUENTE: Las minorías eróticas by Dr. Lars Ullerstan


 Paula Sánchez, Sexóloga 

domingo, 2 de junio de 2013

El punto G, el punto H... punto J, K, O, X...



Hola bloggerxs!!! Siento la ausencia, pero los estudios me están quitando demasiado tiempo terminando el curso. Hoy os hablo del punto G, y de otros muchos puntos de los que la gente habla aunque no saben muy bien de qué a petición de una seguidora de la página de Facebook! Aunque es un tema bastante divulgado, nunca está demás darle un repasillo.

Mucho se ha hablado, desde su descubrimiento, del famosísimo punto G. Aunque hoy en día, hay muchas personas que no saben lo que es, o piensan que es algo que realmente es otra cosa. Pues bien, el punto G es “una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada detrás del pubis y alrededor de la uretra”. Yo siempre lo defino como “un pequeño apéndice en forma de aba (faba en Asturias) que se encuentra a partir de los 3cm dentro de la pared vaginal”. Este apéndice recibe el nombre de Punto G porque fue descubierto por el ginecólogo Ernst Gräfenberg (de su apellido que se llame punto G). Se descubrió que las mujeres que tenían este apéndice, al ser éste estimulado, se empezaban a excitar a medida que el punto G aumentaba de tamaño hasta que, finalmente, la mujer podía llegar al orgasmo. Ahora bien, y esto es muy importante, solo un 10% de las mujeres tienen punto G. Por lo tanto, chicas, mujeres, no nos obsesionemos si intentamos encontrar el punto G para estimularlo y sentir placer porque es más habitual no tenerlo que tenerlo.
Una vez visto esto, es cuando toca explicar que la mujer, generalmente, solamente tiene un solo tipo de orgasmo: el clitoriano. Como ya expliqué en la entrada de El clítoris, este órgano (sexual) solamente tiene una única función que es la de proporcionar placer. Por lo tanto, el 90% de las mujeres, que son las que NO tienen punto G solo podrán tener orgasmos clitorianos. El 10% restante, que son las que SI tienen punto G podrán tener, además de los clitorianos, los llamados orgasmos vaginales porque, como ya dije, el punto G se encuentra dentro de la vagina. Resumiendo: el coito vaginal, la penetración, no suele ser la mejor manera de que una mujer alcance el orgasmo.

¿Y qué hay de los hombres? ¿También tienen punto G? No exactamente. El punto G, al igual que el clítoris, es exclusivo de las mujeres. Pero sí tienen un punto en su anatomía que les produce excitación y placer. A éste punto se le suele llamar punto H (de Hombre) o punto P (de Próstata). Éste punto (de ahora en adelante punto H) está situado dentro del recto, a unos 5 cm del ano y en la pared que da hacia el frente, hacia la vejiga. Desde el punto de vista anatómico se trata de la próstata. Es la zona que se estimula cuando el chico está siendo penetrado por el ano (bien sea un dedo, un juguete, un pene…). Parece ser que el punto G y la próstata tienen semejanzas en cuanto a la composición de sus tejidos, incluso se ha llegado a decir que el punto G es la próstata femenina.

Por último, hay que tener en cuenta que a no todo el mundo le gustan las mismas cosas. Nuestro cuerpo está repleto de zonas erógenas que no tienen por qué ser ni el punto G ni el punto H. A unxs les pone los besos en el cuello, a otrxs que les chupen los dedos de los pies, a otrxs que les muerdan el lóbulo de la oreja, y así infinidad de cosas. A todos ellos se les puede poner una letra para identificarlos, por lo que tenemos un alfabeto entero de puntos erógenos y que seguro que alguna vez habéis oído hablar del punto K, el punto M, el punto X. Porque nuestro cuerpo está lleno de puntos, y solo es cuestión de investigar un poquito para conocernos mejor y disfrutar más aún de nuestro cuerpo.



Para cualquier cosa, os recuerdo que podéis utilizar el correo electrónico o las páginas de Twitter y de Facebook!



Paula Sánchez, Sexóloga

martes, 7 de mayo de 2013

Las Tigresas Blancas: las maestras taoístas

Hola de nuevo blogguerxs!! Lxs que me soléis leer sabéis que no siempre escribo post de mi propia cosecha, sino que en algunas ocasiones me gusta poneros información ya buscada para que conozcáis cosas que seguro que muchos y muchas desconocéis. Este post es uno de esos casos. Mi intención para esta entrada era recabar algo de información sobre una de las sociedades secretas que me llamó mucho la atención cuando leí el libro de Valerié Tasso “El otro lado del sexo”. Esta sociedad es la de las Tigresas Blancas. El problema es que, buscando y buscando, lo único que encontré fue fragmentos del propio libro, por lo que me es imposible aportar algún dato más. No obstante, aquí os dejo lo que encontré, estoy segura de que no os va a dejar indiferentes. 

Las Tigresas Blancas son un grupo de mujeres taoístas cuyo objetivo en la vida es restaurar su juventud y conseguir la inmortalidad espiritual. Creen que este objetivo sólo se puede conseguir a través del sexo, ya que la energía sexual es, según la filosofía taoísta, la más poderosa que poseemos. El sexo para las Tigresas Blancas no es un fin en sí mismo, tal y como suele enfocárselo en Occidente, sino un medio. Una mujer, cuando decide hacerse Tigresa Blanca, se forma durante nueve años, divididos en tres períodos de tres años cada uno:
•La primera etapa está dedicada a la regeneración sexual, ya que el concepto del sexo que desarrollan resulta fascinante. El primer trienio del aprendizaje se dedican casi exclusivamente a seducir hombres también llamados Dragones Verdes. Para realizar esta práctica, este ha de ser un hombre normal, no mayor de 65 años, con el que ella se sienta a gusto, pero con la única condición: de no enamorarse de él, para ello solo podrán verse como máximo 9 veces para después dejar pasar un mínimo de 6 semanas para que el hombre se recupere ya que la tigresa blanca ha de conseguir que eyacule al menos tres veces consecutivas en cada encuentro. 
•La segunda fase corresponde a la alquimia espiritual. 
•La recta final consiste en la filosofía contemplativa, el único camino directo a la inmortalidad.

Durante tres años, la actividad de la Tigresa consiste en tener el mayor número de encuentros sexuales posibles para practicarles felaciones (existen otros tipos de prácticas sexuales, pero no tan importantes). La felación es, para la tigresa blanca, la manera más eficaz y rápida de absorber la energía sexual masculina, además de ser una práctica llena de beneficios. Le devuelven a su infancia, donde chupar el pene se asemeja al acto de mamar el pecho de la madre. La felación, además, conlleva beneficios como aumentar la circulación sanguínea en la cara, respirar por la nariz y no por la boca, y las secreciones que se segregan (saliva, líquido seminal y semen), que son las que ayudan a la tigresa blanca a recuperar su juventud. 
Para estas fascinantes mujeres perder semen es perder energía. Por eso lo conservan con gran esmero (ya que para conseguir una gota de semen se necesitan 40 gotas de sangre). Las tigresas aplican el semen en todo su cuerpo en vez de tragarlo como si de una mascarilla se tratase, la cual retiran más tarde con un paño mojado en zumo de pepino. 
Estas mujeres se hacen llamar Tigresas Blancas porque la cultura oriental se cree que el tigre es el animal más dominante de la Tierra. Es el símbolo de la mujer y del yin. La actividad de estas mujeres se asemeja a la de las tigresas reales que, para poder quedarse preñadas, tienen que copular más de cien veces. Es decir, la tigresa necesita una cantidad de esperma muy superior a la del resto de los animales. Por eso es un animal muy seductor: tiene que atraer a muchos machos. En general, al macho le basta con una sola cópula, así que la tigresa tendrá que usar todas sus armas para atraer a otros, lamiéndolos y exhibiéndose delante de ellos. Pero la tigresa es también un animal muy solitario que se reúne socialmente en muy pocas ocasiones. 
El tigre blanco o albino es un animal muy poco común, que es rechazado por los demás tigres. Las Tigresas Blancas se hacen llamar así por su actitud hacia los hombres y por su lado poco convencional que muchos no comprenden. Para remarcar esta identificación con el animal se afeitan completamente el vello púbico (también con el objetivo de volver a tener el pubis de una niña), y se depilan el cuerpo entero, pero no se cortan jamás el cabello. Tienen una melena extremadamente larga que recuerda muchas veces a las rayas del pelaje de los tigres. 
Se dice, y así lo afirma Hsi Lai en su “Enseñanzas sexuales de las tigresas blancas: los secretos de las maestras taoístas” que, siguiendo las prácticas de las Tigresas Blancas, una mujer puede rejuvenecer entre cinco y quince años, dependiendo de la edad a la que se empezaron a recibir las enseñanzas. Se recomienda que cuanto antes se empiece la educación, mejor. Si una mujer es virgen, su período de formación puede ser más corto: seis años en vez de nueve. Antiguamente no era raro que niñas de catorce años empezaran su formación de Tigresas Blancas, pero no es una exigencia. Una mujer de cincuenta años, con la formación de nueve años de Tigresa Blanca puede llegar a aparentar muchos años menos. De hecho, se puede decir de las Tigresas Blancas que son mujeres "naturales" rechazan la cirugía estética, los cosméticos y recurren a productos que ofrece la naturaleza, a las técnicas de yoga para conseguir la flexibilidad que tenían de niñas y a las felaciones. Dicen que sus métodos son muchísimo más efectivos, ya que a la larga la cirugía estética suele estropear el cuerpo y los rasgos. Pero más allá del aspecto físico, lo que buscan es sentir que tienen la misma energía que cuando eran adolescentes, algo que consideran no puede obtenerse por medios artificiales. 
Las prácticas consisten en volver a tener el comportamiento sexual que tienen las adolescentes, reproducir las condiciones físicas de este período e intensificar el orgasmo. Para ellas el sexo representa eso: la faceta lúdica y sana de los jóvenes cuando hay una exploración y excitación mutua que no conoce límites. Cuando pasan los años, la mujer va perdiendo estrógenos y se acerca a la menopausia, transición inevitable entre la juventud y el proceso de envejecimiento. La menopausia supone para muchas mujeres la pérdida del apetito sexual, así que al practicar el sexo muy lúdico, las Tigresas Blancas alimentan permanentemente la estimulación sexual, lo que evita que se pierda el deseo. Retrasan al máximo la menopausia, o incluso la hacen desaparecer. 

Otro personaje importante en la vida de la tigresa blanca es el Dragón de Jade. Éste tiene una relación más profunda y duradera con la tigresa. Se trata de un "mecenas" que comparte sus objetivos y la mantiene al menos durante los tres primeros años. 
El dragón de jade, le debe fidelidad completa a la tigresa, y jamás le impone nada a ella, si después de este periodo de tiempo siguen juntos es decisión única y exclusivamente de la tigresa. Esta complicidad, más que un sinónimo de amor, se establece para conseguir una meta mucho más elevada: progresar juntos en el proceso de restauración de la juventud. Normalmente no viven juntos, pero si lo hacen, duermen en habitaciones separadas y solo una vez a la semana practican varias técnicas sexuales de forma muy estricta. 
Cada vez que la tigresa va a realizar una felación, espera el visto bueno de su Dragón de Jade, quien presencia los actos aunque sin que el dragón verde se entere. Él está autorizado a tocarse mientras observa la felación, pero jamás podrá eyacular. También puede negarse a presenciar los encuentros entre su tigresa y el dragón verde y normalmente, después de ellos y previo consentimiento de la tigresa, practican spanking (azotamiento de trasero) hasta que las nalgas estén ligeramente enrojecidas, mientras le hace preguntas sobre la felación que acaba de realizar con otro hombre. Esta práctica hace que el Dragón de Jade libere los celos que pueda haber sentido tanto si ha presenciado la escena como si no. 

 Las tigresas blancas también practican otras formas de sexo como son, por ejemplo, el coito, sexo anal, orgías o cunnilingus. 


Espero que os haya parecido interesante y que os haya despertado la curiosidad, que es lo que pretendía. Si queréis profundizar un poco más, os recomiendo “El otro lado del sexo” de Valerié Tasso y “Enseñanzas sexuales de las tigresas blancas: los secretos de las maestras taoístas” de Hsi Lai. Cualquier otra cosa, tenéis el mail a vuestra disposición o podéis dejar un comentario ;)


Paula Sánchez, Sexóloga